domingo, 26 de agosto de 2012

Splatterhouse 3

Splatterhouse 3 es un juego programado, publicado y distribuido por Namco en exclusiva para Mega Drive en 1993 y, aunque en su día fue anunciado e incluso publicado en revistas de videojuegos, el presente cartucho nunca llegó a comercializarse en Europa, lo cual es una verdadera lástima, porque en mi opinión es la mejor entrega de la saga Splatterhouse. Sin estar basado en ninguna recreativa como las anteriores partes, nos encontramos con un muy buen beat'em up envuelto en un mundo de terror, misterio y sangre.




El estilo del juego es muy diferente a los juegos previos. Aunque los juegos anteriores ya tenían elementos de beat'em up, en esta ocasión es un beat'em up más semejante a otros del género como Double Dragon o Final Fight, mientras que en las precuelas no había profundidad en los escenarios, siendo más del estilo de Vigilante u otros del estilo. Además, esta entrega incorpora otras novedades muy interesantes, como la introducción de un contador con una cuenta atrás. El caso es que cuando el tiempo se acaba no perdemos una vida ni se acaba el juego, pero sí afecta significativamente al desarrollo del juego, pudiendo haber hasta un total de cuatro finales diferentes. Por ejemplo, si en la primera fase nos quedamos sin tiempo, Jennifer, la novia del protagonista será atrapada y asesinada por un monstruo. Nuestra única forma de salvarla es acabar con el monstruo antes de que se acabe el tiempo. También se ha añadido un poco de exploración, porque los niveles no son lineales y habrá que ir buscando la salida por varias habitaciones. Por fortuna contamos con un mapa del piso en que nos encontremos. También contamos ahora con una barra de energía que se rellena recogiendo unas orbes. Cuando está llena, si pulsamos el botón A nos transformaremos en una versión más grande y musculosa de Rick, con la máscara fusionada con su cabeza.



El nivel técnico es muy bueno, y mejora en todo a las precuelas. El protagonistas tiene un gran tamaño, como en las precuelas, pero sus cantidad de movimientos es mucho mayor y es más rápido, además de contar con muy buenas animaciones. La transformación del Rick resulta espectacular y ahí sí cuenta con un tamaño enorme Los enemigos también han ganado en calidad y animación, destacando los sensacionales jefes finales. Los escenarios son variados y la tétrica ambientación es sublime, además de que cuentan con un nivel de detalles muy alto. Cuenta además con melodías variadas, todas ellas con ese tinte macabro que precisa el juego y que tienen el suficiente ritmo y fuerza para acompañar el juego. Los efectos de sonido constan del sonido de los golpes, gemidos, chirridos y carcajadas macabras que acompañan al juego y que tienen muy buena calidad.



La jugabilidad también ha sido mejorada. El manejo de Rick es muy sencillo y todos los golpes y movimientos especiales que es capaz de realizar resultan muy fáciles de ejecutar, con una estupenda respuesta a las órdenes del pad. En cuanto al juego en sí, la verdad es que es un poco corto, pero tiene la suficiente dificultad para que no lo terminemos a la primera de cambio, y los cuatro finales diferentes alargan la vida del cartucho.



El juego tiene lugar cinco años después de los acontecimientos de Splatterhouse 2. Rick y Jennifer desde entonces se han casado y tienen un hijo llamado a David. Rick tiene también éxito en Wall Street y ha comprado una mansión en Connecticut, olvidando los recuerdos de la Máscara del Terror. Mientras tanto, la Máscara siente la energía antigua que recuerda de épocas pasadas y empieza a hablar con Rick. Una vez más, Rick viste la Máscara y debe luchar contra los monstruos que han invadido su mansión. Rick primero lucha para salvar a Jennifer, que ha sido secuestrada por el Evil One, pero se puso de manifiesto que esta fue sólo una distracción mientras Evil One cogía a David.



Tendrá que acabar con Evil One en seis fases variadas, aunque varían en función de cómo superemos las previas. Para superarlas con éxito debemos contar con nuestras habilidades y con los diferentes objetos del camino. Estos objetos serán armas como tuberías, pedruscos, cuchillos o porras, aunque también se echa de menos la motosierra que aparecía en las otras puertas. También hay otros items de interés, como los corazones (con forma de corazón de verdad, no los corazones de dibujos) que rellenan la barra de vida y las esferas que llenan la de energía.



Resumiendo, una excelente entrega de la saga Splatterhouse, sin duda la mejor de todas, en exclusiva para Mega Drive. Aunque un poco corto, sus múltiples finales y su dificultad lo convierten en un título irresistible. Obra maestra.


7 comentarios:

  1. Jojojo, este verano le he ido dando al 2 y es muy divertido, este lo tengo preparado en.la Flashcart

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, el 2 también es muy bueno, aunque me gusta más el primer Splatterhouse, y este tercero les gana a todos ellos. El cambio de estilo le vino muy bien.

      Eliminar
  2. Totalmente de acuerdo, la profundidad le sentó genial y es un verdadero vicio...lo que no sabía (porque tampoco me lo acabé) es que al final no teníamos sierra eléctrica, cachis!

    Pero sigue siendo un juegazo con todas las letras...

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Toda la razón, un juegazo que por desgracia no nos llegó, aunque era otro título confirmado que hasta incluso tuvo análisis en Hobby Consolas.

      Eliminar
  3. Es una puñeyera obra maestra, de los mejores beat'em up de Mega Drive. Y digo otra cosa: este juego ganaria muchísimo sin el mapa...seria un survival horror de mamporros!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quizás lo peor de todo es que no es tan gore como la segunda parte, y que desaparece la motosierra.

      Eliminar
  4. Aun asi, de los mejores beat'em up de Mega Drive.

    ResponderEliminar