sábado, 9 de noviembre de 2013

Splatterhouse: Wanpaku Graffiti

Splatterhouse: Wanpaku Graffiti, literalmente traducido como Splatterhouse: Grafiti Travieso,  es un juego programado por Now Productions y publicado y distribuido por Namco para NES el 31 de julio de 1989, sin que jamás llegase a salir del mercado japonés. Planteándose como una parodia de Splatterhouse, nos encontramos ante un estupendo beat'em up plataformero que resulta muy divertido y con un estilo muy desenfadado.



Esta entrega de Splatterhouse, que fue la primera en salir en una consola doméstica y en exclusiva para la 8 bits de Nintendo, difiere del resto de partes de la serie en que se hace casi más hincapié en la parte plataformera que en lo que es el beat'em up propiamente dicho. Otro detalle que varía con respecto a los juegos clásicos es que Rick, que también es el protagonista de esta entrega, no combate con sus propios puños, sino que usa un hacha, y si la encuentra también puede emplear una escopeta. Al igual que sucedía con Mighty Final Fight, el protagonista también cuenta con un sistema de niveles, el cual hace que nuestra barra de salud crezca al ir derrotando enemigos. El desarrollo consiste en ir avanzando en cada nivel mientras acabamos con los enemigos que nos salen al encuentro, para al final enfrentarnos al jefe de la fase respectiva. Más o menos como el Splatterhouse, pero con bastantes más momentos plataformeros.



El apartado técnico es muy bueno. Gráficamente se ha optado por emplear parodias super deformadas del protagonista y de las criaturas que nos vayan haciendo frente (tal como sucedía en el citado Mighty Final Fight), y todos ellos gozan de unas animaciones bien realizadas, especialmente el sprite de Rick. Los escenarios son a su vez variados, detallados y muy bien ambientados, empleando con sabiduría la limitada paleta de colores de NES. Las melodías están bien, son tétricas como debe ser y ambientan bastante bien, mientras que los efectos de sonido son simpáticos y apropiados.



En cuanto a la jugabilidad, es un cartucho cuyo protagonista goza de un control muy sencillo e intuitivo, lo que permite que todos los ataques y movimientos que puede hacer resulten muy fáciles de realizar, junto a una muy buena respuesta a las órdenes transmitidas por el pad, y también hay que decir que el desarrollo del juego es más rápido y dinámico que el Splatterhouse original. Por otro lado, el juego cuenta con un decente número de fases y una dificultad progresiva y bien ajustada, empezando con una dificultad normalita, pero siendo cada vez más complicado.



Wanpaku Graffiti empieza cuando Jennifer llora sobre la tumba de Rick. Un  rayo cae y golpea la tumba, lo que produce la resurección de Rick, que lleva una máscara. Jennifer da saltos de alegría al ver a su novio nuevamente con vida, pero pronto la alegría se acaba, porque cae un nuevo rayo y golpea la tumba que estaba junto a la de Rick, reviviendo al Rey de las Calabazas, el antagonista principal del juego. El Rey de las Calabazas secuestra a Jennifer y Rick parte para rescatarla.



Y debe lograrlo en un total de 7 fases bastante variadas y de dificultad creciente. Para conseguir completarlo con éxito contamos con varios items de ayuda, siendo de especial relevancia las diferentes armas y otros objetos de interés. En realidad, por lo de las armas me refiero solo a una, porque a parte del hacha que siempre llevamos también podemos usar una escopeta, cuando la encontremos, claro. Otros items de interés son los caramelos que rellenan una unidad de salud, las hamburguesas que rellenan cuatro unidas y las bolas de cristal, que se pueden encontrar al final de dos fases secretas que hay en el juego. El efecto que hace es darnos escenas extras al final del juego.



Resumiendo, una estupenda y muy divertida parodia de Splatterhouse para NES, dando lugar a una beat'em up de plataformas de mucha calidad y muy adictivo. Muy recomendable.


6 comentarios:

  1. No lo conocía y tiene pinta de estar muy chulo. En cuanto pueda lo pruebo.

    Un saludo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que es una maravilla de parodia de Splatterhouse, y además muy divertida.

      Eliminar
  2. Es curioso, pero estos juegos que parodian otros como el Kid Dracula y el Alex Kidd in Shinobi World suelen salir muy buenos, aunque en su tiempo acostumbrasen a pasar desapercibidillos.

    A ver si lo juego algún día, que hace siglos que lo tengo en pendientes...

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que me enteré más tarde es que el tal Kid Dracula al final es el propio Alucard de crío xdddd
      La verdad es que fue una decisión muy acertada convertir estos juegos en parodias, como el Mighty Final Fight xdd

      Eliminar
  3. Este debe ser el unico Splatterhouse que no he jugado. Pese a que lo conozco, Splatterhouse: Wanpaku Graffiti siempre me ha tirado para atrás. Es tan diferente al resto...

    Aunque si dices que es tan divertido, tendré que animarme a ver.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí desde luego me pareció divertidísimo.

      Eliminar