domingo, 25 de enero de 2015

Dragon Crystal (Game Gear)

Dragon Crystal, conocido en Japón como Dragon Crystal: Tsurani no Meikyuu, es un juego programado, publicado y distribuido por Sega para Game Gear en 1990 y para Master System en 1991. La versión original para Game Gear llegó al mercado europeo en 1991 como una secuela espiritual de Fatal Labyrinth de Mega Drive, por lo que nos encontramos ante un interesante action RPG del tipo roguelike.



El juego tiene una mecánica muy similar a la de su precuela espiritual, por lo que tenemos que atravesar una serie de lugares cuya disposición se genera automáticamente en cada partida, por lo que los diferentes laberintos que tenemos que atravesar son aleatorios. En estos lugares nos encontraremos con enemigos de todo tipo que se moverán con cada paso que demos de forma aleatoria, y para luchar contra ellos tenemos que ponernos a su lado y avanzar hacia ellos, exactamente igual que en Fatal Labyrinth y en otros juegos con un sistema similar. A lo largo de la aventura iremos recogiendo diferentes items con efectos distintos, aunque no todos serán positivos, porque algunos nos harán daño o nos crearán algún tipo de problema. Un elemento fundamental es el de la comida, porque a medida que avanzamos aumenta el hambre.



El apartado técnico está bastante bien. Obviamente, gráficamente es inferior a Fatal Labyrinth, aunque respeta el estilo del original y a nivel de escenarios es mucho más variado y detallado, porque en vez de transcurrir en una mazmorra típica lo hace en una mazmorra en la que hay bosques y otros parajes. El estilo de los sprites también respeta al original, pero aquí sí que ya son peores que en Mega Drive, conformando un estilo gráfico sencillo pero eficaz. La música no suena mal para ser Game Gear, pero es demasiado repetitiva al haber solo tres melodías para todo el juego, mientras que los efectos de sonido son algo más variados, y hay algunos que están bastante bien.



En cuanto a la jugabilidad, hay que decir que es un juego con una mecánica típica de un roguelike, lo que lo convierte en un juego que no le gustará a todo el mundo, además de un control bastante sencillo y con menús intuitivos y fáciles de usar, además de una correcta respuesta a las órdenes de los controles de la consola. Por otro lado, el juego goza de una buena extensión y de una dificultad bastante elevada, sobre todo en secciones ya avanzadas del juego, y además está potenciada por la imposibilidad de guardar partida.



Resumiendo, una buena secuela espiritual de Fatal Labyrinth para Game Gear, lo que lo convierte en un entretenido roguelike que a muchos les gusta más que el juego de Mega Drive. Muy recomendable, para los que gocen con los roguelike.


2 comentarios:

  1. Nunca llegué a probar el juego de Mega Drive, pero sí tuve la dicha de exprimir este de aquí.
    Lo recuerdo con especial cariño.
    Tanto, que lo estuve rejugando hace apenas un mes, y debo admitir que ha envejecido bastante bien.

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    1. De hecho, hay gente que prefiere esta secuela espiritual de Game Gear al original de Mega Drive, que a mí me gusta mucho.

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